lunes, junio 21, 2010
Cerca de San Juan
A las seis de la mañana, con Mus, se adivina el día al fondo, hacia el este. Es un indicio, una promesa, un atisbo. Las centellas de lo que será.
A las once de la noche, con Mus, queda al oeste un rastro del incendio del día. Es una mueca, un adiós, también un indicio. Las ascuas remotas de lo que ha sido.
Pienso en mí y me pregunto qué hora interior del día marco yo, si soy un indicio, un atisbo, o un cúmulo de ascuas que ya están diciendo adiós.
Tal vez todo eso a la vez.
No sé.
Hace un año y dos días: Forges, cervezas y Jason Lyte
viernes, junio 18, 2010
Narración y un chiste ¿narrativo, épico, lírico? + Pan + Una canción de Teenage Fanclub
Vía ChiquiAds: Victoria's Secret: “Me gusta esto”. Edición limitada de 3 millones de bragasgratuitas para publicitar su página en Facebook.
Me contaba María que había visto en Sé lo que hicisteis una historia que es genial. Decían en el programa que un buen guión, una buena historia, debe tener, obligatoriamente, estos ingredientes: sexo, poder, religión e intriga, y que, por tanto, la mejor que cumplia con todos esos componentes, era la siguiente:
"¡ Dios mío !, dijo la marquesa. Estoy embarazada y no sé de quién."
"¡ Dios mío !, dijo la marquesa. Estoy embarazada y no sé de quién."
Va una pareja caminando, dando un paseo por un bosque. De repente, ella mira hacia un árbol y dice: "Mira, Pepe, un búho", y él contesta: "Ya, ya... tú lo que quieres es que te eche un polvo."
Pan
Y más que nada por la hora en que hago esto (son las ocho de la tarde del jueves), le dejo este anuncio que me encuentro vía Ad Blog Arabia. No sólo me siento reflejado, sino que, además, voy a ponerlo en práctica. Ala. Ya me encargaré de la operación bikini.
Teenage Fanclub
Y la maravilla de las maravillas (que oigo gracias a Viola: un millón de gracias), el último disco de Teenage Fanclub, Shadows, que me acompaña desde hace varias semanas. Les dejo una canción, basta con eso. No imagino que se pueda escuchar, ahora, cuando es junio y va apareciendo el verano, algo tan maravilloso como este tema: When I still have thee.
Recomendaciones de la casa
Y dos recomendaciones para el finde (desde ahora, intentaré que sea habitual los viernes, siempre que pueda, claro, echar un vistazo a lo que se cuece en estos mundos):
Ha querido la casualidad que haya visto dos entradas geniales sobre lo mismo: un artículo (soberbio) sobre momentos de estremecimiento en algunas pelis protagonizados por mujeres. Lo pueden leer en (relatos agridulces)De cine y otras culturas. Y otro post en un nuevo blog que adoro (Los inventarios fútiles): sobre las mujeres de cine. No se pierdan ninguna de las dos entradas.
Y no mucho más, mis queridos niños y niñas. Se acerca el verano y suben ya un poco las temperaturas. Podía seguir el fresquito (frío), pero quiere el destino que las muchachas vuelvan a pasear sus minifaldas por las aceras (ya con las piernas morenas, como dios manda). Buen tiempo, entonces, para tomar algo en alguna terraza. En fin, qué les voy a contar que ustedes ya no sepan. Buen fin de semana. Gracias por su tiempo y su paciencia. Besos y abrazos y no se olviden de escuchar a Teenage Fanclub, no se olviden.
Hace un año y un día: De los sueños y el sueño (I)
miércoles, junio 16, 2010
Pues eso
Me he encontrado cómodo sin tener que actualizar este artefacto, sin pensar en qué traer aquí, sin buscar algún vídeo o acordarme de una canción que subir. Un final de mayo más movido de la cuenta, algo de dejadez y mucho darme cuenta de que esto no es lo que pretendía (pero tampoco pretendía nada). Qué extraño es a veces todo.
Pues eso, que no tenía ganas de volver a actualizar este maldito artefacto, pero me daba de miedo cortar uno de los pocos hilos que me unen a mí mismo, tal vez al que fui y, con toda seguridad, al que seré algún día. Inmerso en mil batallas laborales, con miedo por lo que está cayendo, voy con la lengua fuera y eso que he escrito por aquí mil veces de mi vida sin mí.
Pero, si a pesar de eso, cortara con este blog por falta de tiempo sé que abriría un nuevo abismo (y ya son demasiados) con lo que soy y me gusta: unos cuantos libros y unas cuantas canciones, reírme, echar un rato... Esto es lo que he traido siempre por aquí, pero también lo que me digo en voz alta para que no se me olvide, lo que anoto para más tarde, lo que subrayo para no olvidar.
La edad -el tiempo- es un catálogo de renuncias y una lista de proyectos para más tarde. El trabajo, la semana, el ir y venir, nos alejan de eso que, con un poco de suerte y tino, podríamos haber sido o llegar a ser. Hace falta tiempo -y tino- para no olvidarse, por si las moscas.
Por eso -me digo- a lo mejor he contraído esta enfermedad o esta manía de ir dejándome piedrecitas por aquí: para encontrar el camino o, al menos, saber que hubo un día en el que había camino.
Y en esas andamos.
lunes, junio 14, 2010
Fútbol y anuncios (y chicas y Forges)

Lo mejor de estos tiempos de convulsión futbolística (además de Forges, claro) son los anuncios. Les dejo uno especialmente afortunado que he visto allá donde habita el maestro (El Barón Rojo)
También me tropecé con un anuncio que nos viene a demostrar que, al igual que pasó con el voley-play, otro fútbol es posible.
Ya les contaré de mi ausencia y de este nuevo diseño, que no me convence. Besos y abrazos.
viernes, mayo 21, 2010
The weather prophets + Flamin' groovies + The Smiths + The National: Bloodbuzz Ohio
A solas con los fantasmas, rodeándome de canciones que un día me rodearon.
Me pregunto por qué las escuché tantas veces, por qué formaron una especie de muralla en torno a mí dentro de la que me construía, como esa toalla que se extiende al aire para cambiar el bañador por ropa seca, al lado de un coche aparcado en la misma arena, al filo del mar.
¿Se puede conocer a alguien siguiendo el rastro de los sonidos que han salido de su habitación, registrando y ordenando las canciones que le han atravesado el centro del alma? Seguramente, no, pero queda, seguro, un resto de polvo desde el que esbozar, siquiera, un mapa en el que comenzar a guiarse. A ciegas, eso sí, siempre a ciegas.
Les dejo aquí tres de mis temas de siempre y una canción nueva que descubro en Los colores de los pensamientos (gracias, Viola)
The Weather Prophets: Why does the rain?
Flamin' groovies: Hold on me
The Smiths: Meat is murder (Madrid, 1985)
The National: Bloodbuzz Ohio
Y no mucho más, mis queridos niños y niñas. Ya ven cómo está el tiempo, sí señor y creo que habrán visto alguna chica en minifalda (yo, sí). Pues continúa igual, así que ya saben, a pasear y divertirse. Lo mejor de la semana viene de Rubalcaba. En relación a las últimas detenciones de ETA, alguien le ha preguntado en una rueda de prensa si sabía si estaban preparando un atentado. Y él (me cae muy bien) ha contestado: Pues no lo sé; "les aseguro que no estaban rezando el rosario". Genial. Por mi parte, no estaré por aquí hasta el lunes 31 de mayo; me tomo una semanita de descanso de artefacto para poder atender ese artefacto que me proporciona comida caliente. Besos y abrazos y gracias miles por su tiempo y su paciencia.
Hace un año y un día: Fotografía: Juan Buhler
Me pregunto por qué las escuché tantas veces, por qué formaron una especie de muralla en torno a mí dentro de la que me construía, como esa toalla que se extiende al aire para cambiar el bañador por ropa seca, al lado de un coche aparcado en la misma arena, al filo del mar.
¿Se puede conocer a alguien siguiendo el rastro de los sonidos que han salido de su habitación, registrando y ordenando las canciones que le han atravesado el centro del alma? Seguramente, no, pero queda, seguro, un resto de polvo desde el que esbozar, siquiera, un mapa en el que comenzar a guiarse. A ciegas, eso sí, siempre a ciegas.
Les dejo aquí tres de mis temas de siempre y una canción nueva que descubro en Los colores de los pensamientos (gracias, Viola)
The Weather Prophets: Why does the rain?
Flamin' groovies: Hold on me
The Smiths: Meat is murder (Madrid, 1985)
The National: Bloodbuzz Ohio
Y no mucho más, mis queridos niños y niñas. Ya ven cómo está el tiempo, sí señor y creo que habrán visto alguna chica en minifalda (yo, sí). Pues continúa igual, así que ya saben, a pasear y divertirse. Lo mejor de la semana viene de Rubalcaba. En relación a las últimas detenciones de ETA, alguien le ha preguntado en una rueda de prensa si sabía si estaban preparando un atentado. Y él (me cae muy bien) ha contestado: Pues no lo sé; "les aseguro que no estaban rezando el rosario". Genial. Por mi parte, no estaré por aquí hasta el lunes 31 de mayo; me tomo una semanita de descanso de artefacto para poder atender ese artefacto que me proporciona comida caliente. Besos y abrazos y gracias miles por su tiempo y su paciencia.
Hace un año y un día: Fotografía: Juan Buhler
miércoles, mayo 19, 2010
Un arranque de Nabokov y un trallazo de Vila-Matas
Hacía ya mucho tiempo que no me detenía tanto en un pequeño fragmento de un libro. La última vez que recuerdo haberlo hecho fue en el arranque (espectacular) de Risa en la oscuridad, de Nabokok y que les dejo:
Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en un desastre. Éste es el cuento, en suma, y podríamos haberlo dejado aquí si no fuera por el interés y el placer de narrarlo. Pues aunque basta el espacio de una lápida para contener, encuadernada en musgo, la versión abreviada de la vida de un hombre, los detalles siempre se agradecen.
Ahora me detengo, llevo ya varias semanas, en este fragmento de Dublinesca, de Enrique Vila-Matas, que se recoge en la página 99, al principio del capítulo titulado Junio. Tremendo trallazo. Qué delicia.
Pero si un día encontrara ese autor tan buscado, ese fantasma, ese genio, difícilmente éste mejoraría lo ya dicho por tantos otros acerca de las grietas que separan las espectativas de la juventud y la realidad de la madurez, lo ya dicho por tantos otros sobre la naturaleza ilusoria de nuestras elecciones, sobre la decepción que culmina la búsqueda de logros, sobre el presente como fragilidad y el futuro como dominio de la vejez y de la muerte.
Hace un año y un día: Casa de citas: José María Parreño
Érase una vez un hombre llamado Albinus, que vivía en Berlín, Alemania. Era rico, respetable, feliz. Un día abandonó a su mujer por una amante joven; amó; no fue amado; y su vida acabó en un desastre. Éste es el cuento, en suma, y podríamos haberlo dejado aquí si no fuera por el interés y el placer de narrarlo. Pues aunque basta el espacio de una lápida para contener, encuadernada en musgo, la versión abreviada de la vida de un hombre, los detalles siempre se agradecen.
Ahora me detengo, llevo ya varias semanas, en este fragmento de Dublinesca, de Enrique Vila-Matas, que se recoge en la página 99, al principio del capítulo titulado Junio. Tremendo trallazo. Qué delicia.
Pero si un día encontrara ese autor tan buscado, ese fantasma, ese genio, difícilmente éste mejoraría lo ya dicho por tantos otros acerca de las grietas que separan las espectativas de la juventud y la realidad de la madurez, lo ya dicho por tantos otros sobre la naturaleza ilusoria de nuestras elecciones, sobre la decepción que culmina la búsqueda de logros, sobre el presente como fragilidad y el futuro como dominio de la vejez y de la muerte.
Hace un año y un día: Casa de citas: José María Parreño
lunes, mayo 17, 2010
Estoy cansado, de Luis Cernuda
ESTOY CANSADO
Estar cansado tiene plumas,
tiene plumas graciosas como un loro,
plumas que desde luego nunca vuelan,
mas balbucean igual que loro.
Estoy cansado de las casas,
prontamente en ruinas sin un gesto;
estoy cansado de las cosas,
con un latir de seda vueltas luego de espaldas.
Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado sería el estar muerto;
estoy cansado del estar cansado
entre plumas ligeras sagazmente,
plumas del loro aquel tan familiar o triste,
el loro aquel del siempre estar cansado.
Hace un año y cuatro días: Invitación (y un temazo de Magnolia Electric Co.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



