¿Y qué les voy a contar que ya no sepan? Poca cosa, mis queridos niños y niñas. Termino hoy mi asunto laboral y comienzo a vacacionar, d.m., mañana sábado. Saldré muy temprano hacia Fisterra o Finisterre, donde daré con mis huesos tres semanas.
La última vez (y única) que he estado en Galicia fue con mis 18 años y de aquello lo que recuerdo es la compra de un maxi-single (jejeje, qué cosas) de los Smiths en El Corte Inglés de La Coruña y los relatos completos de Cortázar (cuatro volúmenes) en un puesto callejero. En aquellos tiempos uno andaba más pendiente de lo interior que de lo exterior y así le ha ido.
Así que salgo al encuentro con el final de la tierra, con la Costa da Morte, alguna ración de pulpo a feira, unas navajas y unos mejillones, y un albariño fresquito o una estrella galicia.
Así que ya saben: si pasan por allí, nos vemos en la playa de Ortigueira o en la Do rostro. Nos daremos un paseo, tomaremos unos vinos después y hablaremos de todo esto, extrañísimos abordajes. Feliz verano, mis queridos niños y niñas.
(Les dejo a Siniestro y un tema, Marcha procesional, de Milladoiro, que me gustaba hace ya mucho, tal vez demasiado)
Ya he hablado por aquí de ese disco de Lou Reed, de 1992, que se llamó Magic and Loss. Me detuve en una canción que al final no se incluyó, la versión de This magic moment, de Doc Pomus (enlace).
Pero me quiero parar hoy en Sword of Damocles, de ese mismo disco, Magic and Loss, en el que Lou Reed contó la pérdida (antes y después) de su amigo, el genial Doc Pomus.
Aterrador, hermosísimo, me parece uno de los Reed más inspirados. La muerte de cerca, sí, pero también esa especie de paz a través de la redención.
Pero, sobre todo, me gusta ese tono de confidencia, cómo se repite, doliendo, la misma melodía y cómo cuenta Reed todo el proceso de radioterapia, quimio, etc y me encanta que confiese que todos esos venenos ya se los habían metido ellos antes, en la calle, para drogarse. Dejo aquí la letra, y el tema (vídeo en directo y audio del disco -poderosísima-), y les deseo un felicísimo lunes con este trallazo (ahora me acuerdo de tí, compa Manuel)
There's a bit of magic in everything and then some loss to even things out
Hay un poquito de magia en todas las cosas y luego alguna pérdida para compensarlo todo.
Sword of Damocles I see The Sword of Damocles
is right above your head They're trying a new treatment to get you out of bed But radiation kills both bad and good it can not differentiate So to cure you they must kill you the Sword of Damocles hangs above your head
Now I have seen lots of people die from car crashes or drugs Last night on 33rd st. I saw a kid get hit by a bus But this drawn out torture over which part of you lives is very hard to take To cure you they must kill you the Sword of Damocles above your head
That mix of morphine and dexedrine we use it on the street It kills the pain and keeps you up your very soul to keep But this guessing game has its own rules the good don't always win And might makes right the Sword of Damocles is hanging above your head
It seems everything's done that must be done from over here though things don't seem fair But there are things that we can't know maybe there's something over there Some other world that we don't know about I know you hate that mystic shit It's just another way of seeing the Sword of Damocles above your head
Asisto (casi como un invitado, como si todo fuera ajeno a mí) a estos últimos días de trabajo antes de marcharme tres semanas (como los muy muy catetos, saldré el día 31 para ver cuántos atascos soy capaz de pillar); además de ciertas prisas de última hora (muy de julio, esto ya lo conozco), me dedico a lo que Martínez (abrazos) siempre llama: a ver si me quito papeles de encima de la mesa.
Me da miedo (y desesperanza, sí) tener que esperar todo un año para escaparme (y retirarme al campo, al lado del mar) tres semanas con mi chica y con mi perro. Y aunque sé que no puedo quejarme, no me gusta ese orden natural en el que estamos metidos, esa trampa en la que, a pesar de todo, no me gustaría caer sin, al menos, poner toda la energía en saltar por encima.
Como en el poema de Brecht, no me gusta de donde vengo y, muchas veces, me da miedo que no me guste a donde voy. Sin embargo, ¿por qué estas ganas de continuar el camino, por qué esta tremenda alegría cuando pienso en el mar, en el atardecer, en la brisa fresca que me da sueño y me abre el apetito?
Somos raros, muy raros. Pienso en estos días, en esta edad, en todo lo que me rodea, y en los días que vendrán. No me gusta esa sensación de estar invitado a los acontecimientos. Ahora sé que hay que parar, hacer una pausa, pensar (o no). Respirar. Feliz fin de semana, mis queridos niños y niñas.
Tiene razón María. Cuando, hace ya tiempo, me contaba que la violencia era (casi) intrínsecamente masculina, comenzamos a repasar todas las barbaridades que aparecían en los telediarios o en la prensa. Es automático: detrás de cada atrocidad hay un hombre o un grupo de hombres. No sólo eso: peleas, conducción temeraria, maltrato a animales en fiestas, celebraciones locas...
Por lo visto, es la testosterona la causante de esos picos de violencia, de esa locura colectiva que suele ser, sí, masculina y, sin embargo, hay que empezar a pensar que no sólo debe ser la testosterona porque hay ya noticias de palizas de chicas a otras chicas y, por mi parte, ya he visto -muchas- chicas en torno a los 20 años conduciendo como auténticos kamikazes; eso sí, es esa edad, no mayores, mientras los hombres que pasan a mi lado son de todas las edades.
Sin embargo, me he topado con este (magnífico) disco de The gaslight anthem, American slang, y al compás de esa música arrolladoramente masculina, me he estado preguntando por lo que es del hombre, por lo que es varonil sin que sean actitudes estereotipadas del macho.
Cuando se me ha preguntado por un nuevo nacimiento y la opción de ser hombre o mujer, nunca lo he tenido claro. No sé lo que es ser mujer, pero me gustaría saberlo. Seguramente, me digo, tampoco sé lo que es ser hombre. Seguramente todos somos masculinos y femeninos a un tiempo.
Pero más allá de eso, sé que hay masculino en sí, no sé, una actitud, una forma de mirar y de sentir, una certeza y algo directo. Seguramente, como pedía Cristina Rosenvinge, ese que sacude la cama, sí, pero también ese que sabe quedarse quieto. El que permanece en calma frente al desastre, pero también el que no conoce la calma, energía, impulso, ganas, risas, compañía, camadería, ir algo más allá de lo que uno sabe, de lo que te han contado.
En fin, las cosas que uno se dice cuando se topa con una música que tenía ganas de oír (sin saberlo). A mí me gustaba mucho el disco Gentlemen, de Afghan whigs porque Greg Dulli (antes del bajón y los kilos) supo, como nadie, saber qué sentimos a veces enfrente de una mujer, y aunque se refirió, casi por completo, al tema estrictamente sexual, había algo en ese disco que supo apresar lo que es masculino.
Les dejo estos dos soberbios temas de este grupito que me acabo de encontrar, dos bombazos que, como ven, además de agitarme la testosterona, me han hecho pensar en tonterías. Orphans y Boxer se llaman los tema de The Gaslight Anthem.
Muchacha: conoces ese aroma a día que se alarga enloquecido retrasando la noche calles que crecen indicio vehemente de un verano que llegará con tus sandalias y pies dorados y con él la terraza luminosa del mar duna rizada la noche transparente su levante cálido y leve de música y azotea sorprendida de tanta luna donde aquel muchacho del pasado año mirará atónito tu cuerpo tesoro ya perenne del verano.
Vía Ziritione (gracias) descubro este corto de animación, que me ha gustado. Se titula Café allongé y es de Maxime Paccalet. Hay un momento, cuando la chica se vuelve de espaldas, que me ha recordado a Milo Manara, que casi todos tenemos en nuestra recámara erótico-festiva-fetichismo. Dando una vuelta por ahí he visto un anuncio con dibujos de Manara, que les dejo, para que disfruten del dibujo de este genio.
Avi Buffalo
Envidia, pura envidia, además de un gustazo. Envidia, sí, es lo que siento por este muchacho de 19 años (Avi Zahner-Isenberg) que lidera esta banda de nuevo cuño, Avi Buffalo, de California, con un debut con el mismo título. Basta esta muestra para hacerse con el disco, me parece un camino repleto de sugerencia y encanto, ya les contaré con calma cuando me deleite. Les dejo este tema, What's in it for?, perfecto para una de estas noches, cálidas y de viento breve, tan sugerentes.
Y no mucho más, mis queridos niños y niñas. ¿Se acuerdan de que hace justo hoy una semana quería que ganara Paraguay para disfrutar del desnudo de Larrisa Riquelme?. Pues se me fastidió, pero ha querido mi sino que, a pesar de la derrota, esta generosísima Riquelme decida desnudarse, por el bien de la patria. Les dejo un par de enlaces, por si les apetece descubrir qué son las patrias, el amor por las banderas y esas cosas nobles (enlace+ enlace).
Pero bueno, lo que quería contarles es que ha subido la apuesta, lo que me hace dudar entre Holanda y España. La elegantona Bobbi Eden (aquí pueden leerlo: enlace), que sonará a quien frecuente ese mundo fascinante, repleto de magia e ilusión, del porno ha prometido felaciones a tutti plen si Holanda gana el mundial. Consciente de sus limitaciones (no me digan que la chica no es sincera), ha pedido ayuda a unas amigas, entre las que está Vicky Vette, esa milf que anida en el corazón de muchos. Hay, incluso, un vídeo que explica la estrategia a seguir para las felaciones (enlace). Lo peor de todo esto, mis queridos niños y niñas, es que el mundial se acaba ya, con lo que no pueden seguir subiendo esas ofertas sinceras y hermosas, buenas, repletas se sacrificio y pundonor (palabra que nunca he sabido muy bien que significa). Les deseo un feliz finde, haya felaciones o no. Besos y abrazos. (Ahhhh, y les dejo un gif muy veraniego -al menos, el vestido lo es- que saco de aquí)