viernes, enero 23, 2009

Un poema y un disco (Idea Vilariño y Sin fang bous)

Es un gustazo este tipo de celebraciones. (El domingo, d.m., me caerán los 42, que como cifra no dice mucho, pero como edad, ufffffff)

Como no puedo mandarles, a través de este maldito artefacto, una buena porción de una buena tarta de chocolate tipo Andrés Martínez en Dos años después (querido Andrés, voy con retraso pero ¡¡¡qué entradas estás haciendo!!!) y un cafelito, o lo que sea, les hago partícipes de dos descubrimientos muy recientes, de esta misma semana.

Un poema


Descubrir un poeta -en este caso, una poeta- es, para mí, uno de los placeres máximos. Leer un poema que es un trallazo, y que sabes que vas a recordar siempre, y que, además, te marca un camino, es ya algo supremo.

Idea Vilariño (Montevideo.1920) me la descubre Diego Zúñiga, en su blog, soberbio, Un sueño realizado (título, además, de uno de los mejores relatos jamás escritos de uno de los mejores escritores que han existido: Juan Carlos Onetti; a todo esto, tengo que traer aquí a Onetti más a menudo).

Precisamente, Idea Vilariño tuvo una relación amorosa, tormentosa y romántica, repleta de encuentros y desencuentros, con Onetti, según leo en la página web de éste: enlace. El poema que he leído en Un sueño realizado pertenece al libro Poemas de amor, que dedicara a Onetti.

Les dejo este enorme poema; de una sencillez y naturalidad tremendas, no creo que haya otra manera más acertada de expresar lo que expresa. La magia de la poesía, cuando acierta, es arrolladora.

Ya no

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos,
esperarnos,
estar.

Ya no soy más que yo para siempre y tú
ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.

Y un disco


Y vamos con mi disco de la semana, que también será por mucho tiempo: Clangour, del islandés Sin fang bous (alias de Sindri Mar Sigfusson -antes en Seabear-), un trabajo alucinante al que se le pueden dar muchas, muchísimas vueltas.

Especie de folk psicodélico y preciosista, el disco es el despliegue inmenso de tonos, de una riqueza instrumental tremenda, repleto de voces, coros y melodías muy bellas. Una vuelta a los orígenes, una mirada atrás repleta de armonía.

A mí me ha parecido estar mirando un bosque del norte, contemplar la bruma en una tierra lejana y roja, pronunciar la palabra tundra, sentir un eco de misterio y paz, ese toque irreal que tiene la realidad, su trasluz, su luz, su sombra, lo que ya sabías pero no adivinabas a contar.

Muy, muy recomendable este disco.

Les dejo dos temas en vídeo, Advent in Ives garden y Clangour and flutes, y les subo el tema, para mí, más emocionante del disco, Catch the light, una cabalgada desde ninguna parte hacia un árbol desnudo en mitad de un páramo donde sólo habitaba el viento, justo ese viento que sopla al final del disco.










Y no mucho más, querido niños y niñas. Lluvia y viento para ir terminando Enero. Semana de Obama, del que a mí me han llamado la atención dos cosas (serían tres si contara a Beyoncé): la maravillosa frase de un simpatiquísimo Putin: "Las grandes decepciones vienen de las grandes expectativas", y un dato: en retirar las cosas de Bush de las 193 habitaciones, meter las cosas de Obama, con los correspondientes embalajes y desembalajes, tardaron, unos 93 operarios, 6 horas, sí, como lo oyen, 6 horas. Por aquí, en una mudanza de tres habitaciones, 6 tíos y dos jefes mirando desde la furgo tardan 5 días. En fin... otro días hablaremos de la productividad. Mil gracias por su tiempo y su generosidad. Abrazos y besos.


Hace un año y un día: Cine: La soledad, de Jaime Rosales

Hace un año: "No hay artista sin deportista", de Julia-Cristina

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17 comentarios:

Anónimo dijo...

El poema es de los que duelen. Te paso el temita que le cantó tu querida Beyoncé a mi querido Obama (y señora) la noche de las mil fiestas:

http://es.youtube.com/watch?v=Q8FHwsATN0E

Ahí queda eso. Un beso. M.

Enrique Ortiz dijo...

Ya, ya, ya: "Mucho te quiero perrito, pero pan poquito" No sale Beyoncé, ojúuuuu. Bueno, una fotica, pero estática, sin bailar, y regular. Mil gracias por el comment. Un beso :)))

Enrique Ortiz dijo...

fotico, que es que cuando uno habla de Beyoncé todo se convierte en femenino (por lo visto) :))

funes dijo...

tengo ganas de escuchar ese disco, promete y parece perfecto para estas fechas, sobre todo por aquí, donde todo está nevado y hace mucho frío.

Muy bueno el poema, pero nos hace falta de otro tipo, que el día de san valentín se acerca y hay que ganar puntos!!!!

Un abrazo


ps.-El Putin es un cachondo

Enrique Ortiz dijo...

Gracias, Funes, no te preocupes, que ya iremos a por esos puntos (qué risa). El disco te va a gustar, es genial, un puntazo. Llevo toda la semana dándole vueltas y cada vez necesito más: ahora voy a por los del anterior grupo del andovas, Seabear. Un abrazo fuerte y abrígate :)

La Dama Se Esconde dijo...

El poema realmente es demoledor. Y lo que realmente suena muy apetecible es ese disco, que buscaré ya.
Biquiños y buen fin de semana

Enrique Ortiz dijo...

Gracias, Dama; sí, es un poema tremendo, pero muy muy hermoso. Busca el disco, que te va a gustar, es una delicia. Biquiños también para ti y buen finde :)))

Marsu dijo...

No me da tiempo a leer nada, hasta el domingo creo que no podré, pero no quería pasar sin desearte buen finde. Ponte plomos en los bolsillos, que creo que vamos a volar :)

Blogger me dice "liquaste". Este artilugio cada vez en más lógico.

Andrés dijo...

Felicidades Enrique ;D

Olvido dijo...

Muchas felicidades Quique y que realmente los disfrutes. De Idea...qué decir, solo sentir.
Un beso

drzito dijo...

Otro poema maravilloso. Y gracias por la historia sobre nuestro amado Onetti. La desconocia.

Superwoman dijo...

Llegamos a tiempo para felicitarte, hombre, 42 no son tantos... y por cierto me encanta el nuevo "look" que presenta el blog.
Un supersaludo

Anónimo dijo...

Muchísimas felicidades.
¡Biba Enrique!

Besos
Raquel

lunaazul dijo...

El poema es realmente bonito y triste, de esas despedidas hay muchas en la vida.

Un saludo

Enrique Ortiz dijo...

Gracias, Marsu :)) y, aunque llego tarde, y aun sin plomo, todavía no me he volado. Un beso.

Gracias, Andrés; como ves, esa tarta de chocolate la llevo clavada en el alma; ya iré a por ella :)) Un abrazo.

Gracias, Olvido; sí, habrá que disfrutarlos, qué remedio. Buscaré ese libro a ver qué otras sorpresas nos depara :) Un beso.

Muchas gracias, Doctor; tampoco yo conocía la historia; al leerla, no me ha extrañado lo más mínimo. Grandísimo Onetti, a ver si lo traigo aquí. Un abrazo :))

Gracias, Superwoman; como ves, he querido poner algo de calor a este invierno tremendo. Un beso :))

Raquel, muchas gracias :))). Vi tu felicitación ayer, el mismo día de mi cumple, y me alegró mucho. Biba Raquel :)) Un beso.

Gracias, Lunaazul; sí, hay muchas, pero ésta, especialmente, me llegó muy bien; el poema está perfectamente resuelto, es una joya. Un saludo también para ti :)))

Jesús Llorente dijo...

Este poema me ha dado la tarde, y me temo que el fin de semana. Vaya.

Anónimo dijo...

Hoy Montevideo está más triste que nunca. De madrugada murió Idea y quedamos bastante más solos ahora. La gratitud más grande a una poeta excepcional, a una intelectual de relieve (crítica literaria, docente de Literatura uruguaya en la Universidad de la República, traductora de Shakespeare), a una mujer que nunca quiso ser protagonista pero que nos acompañó durante toda nuestra vida.

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