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jueves, noviembre 17, 2011

Paisajes de papel, de Francisca Aguirre

Francisca Aguirre (Alicante.1930) acaba de ganar el Premio Nacional de Poesía por Historia de una anatomía, editado por Hiperión. Enhorabuena. Les dejo un poema que siempre me gustó.



Paisajes de papel 

Aquella infancia fue más triste. 
Ser niño en el cuarenta y dos parecía imposible. 
Nuestra niñez era una mezcla de comprensión y aburrimiento. 
Éramos serios y aburridos. 
Recuerdo aquellas tardes; eran como el mundo era entonces: 
sin resquicios y tristes. 
Veo a mis pocos años observar con ahínco, 
tras el cristal opaco, la calle larga y gris; 
el sol estaba lejos y era lo único barato, 
lo único que traía alegría sin exigirnos nada. 
Veo a mi niña, adulta y consecuente 
con un programa bien trazado: 
crecer, crecer muy pronto, darse prisa 
—ser niño era una carga demasiado pesada 
para nosotros y para los grandes—. 
Sólo en verano el mundo parecía asequible, 
durante tres o cuatro meses saltar, correr, era la vida. 
Lo gris volvía siempre muy pronto. 
Un día amanecimos lentas, crecidas, 
llenas de miedo, de presente. 
Buscábamos palabras en el diccionario 
con el afán de comprenderlo todo: 
necesitábamos hacer lenguaje. 
Algunos nos miraron con asombro, 
decían que éramos inteligentes. 
Nosotras, durante los dolientes domingos 
dibujábamos inseguros paisajes. 
Durante mucho tiempo ésas fueron todas mis excursiones. 
Salir a un campo que no fuera pintado 
suponía gastar unos zapatos. 
Salir, salir, ése era el sueño, 
abolir a las trenzas, inaugurar la barra de labios: 
¡mi reino por un trabajo! 
¿Cómo rendir ahora un homenaje a aquellos días? 
¿Cómo añorarlos sin desconfianza? 
Se arrugaron, igual que los paisajes de papel, 
mientras crecíamos hacia este desconsuelo que hoy nos puebla

lunes, febrero 28, 2011

The last cavalier, de José María Álvarez


The last cavalier

"Los viejos Pintores, con cuánta claridad supieron
cuál era su sitio en este mundo"

- W.H.Auden-

En la luz de un atardecer
invernal, Velázquez va ultimando una tela.
Pinta despacio. Atiende
a otros asuntos:
unas palabras de su Rey, los juegos de la Infanta,
los alardes del perro.
Sabe que el Arte es largo y que otros ojos
modificarán, acaso con justicia,
los suyos.
Cuando la luz se vaya
limpiará los pinceles.
Es feliz.

José María Álvarez (enlace + enlace)

lunes, enero 10, 2011

Te despiertas de noche de Joan Margarit


Te despiertas de noche


Evocas rostros, sábanas al viento,
perdidas azoteas de la infancia.
Olvida lo que te ha asustado,
lo que te hace encender la luz de madrugada.
El miedo no es por nadie que desea dejarte
ni por nadie que ahora ya no está.
El miedo es por alguien que jamás
ha estado junto a ti.
Alguien que no está a tiempo de llegar.

Joan Margarit (enlace + enlace + enlace), el poema pertenece al libro Misteriosamente feliz (Visor.2009)

Hace un año y seis días: Casa de citas: Jenofonte vía Juan Benet

Hace un año y cuatro días: Un llavero digital o vida y porno o lo locos que estamos

Hace un año y dos días: Neil Young: Hey, hey, my, my + Iron & Wine: Flightless bird

lunes, septiembre 13, 2010

Un milagro: Media algarabía, de Juan Carlos Friebe

De entre lo que suele llegarme, nada me ha emocionado más que este nuevo poema de Juan Carlos Friebe, mi querido Gun, Media algarabía, un poema pregonado de principio a fin.

(Y me ha devuelto alguna confianza en la poesía, justo en el momento en que llevo varios años preguntándome qué hacer para que la poesía deje de ser poesía y regrese a la realidad, al menos a la mía. Ya volveré sobre eso, a propósito del libro Postpoesía de Fernández Mallo)

Les cuento: el poema pertenece a un proyecto de un texto (poema) para un paisaje sonoro, en este caso creado por Manuel Mateo y que se compone de la música de las campanas de la iglesia de Santa Ana de Granada (en Plaza Nueva), mezclado con el concierto que dio en su día (1992) Llorenç Barber, Concierto para campanarios y espadañas en la ciudad de Granada, donde sonaron (y yo lo oí, si señores, por allí andaba) 200 campanas al mismo tiempo. Sobre esta música, Manuel Mateo ha añadido (prodigiosamente) pregones grabados por Alan Lomax en el Albaycín y el Sacromonte en 1952.

Y sobre todo ello, dentro de ello, este enorme poema de Friebe, un prodigio en la acumulación de palabras muy comunes en los que somos de Granada y rondamos los 40: cañadú, chacolines, mala follá, perdices (patatas asadas que se venden en la calle), balate, regomello, bulanico. Se encuentran fácilmente con google y, si no, pregunten, será un placer.

Pero Juan Carlos ha ido más allá; no sólo escribe el poema, repleto de voces que aún resuenan en nuestros oídos, sino que también lo ha pregonado de una manera que a mí me tiene absolutamente emocionado. Les dejo el vídeo y el poema. Preparen los pañuelos. Bendito sea Gun.



MEDIA ALGARABIA

Pregonado

De principio a fin


la flauta que afila el aire // las voces que el aire llena /___

de_ almencina y de altramuh´ / de garrapiñá y de cañaduh´ //

migah´ d´harina / migah´ d´arena /

lumbre´h crujiente´h ´espeto´h de plata //

...

jaulas de estaño pa´ la perdices que vien´asá´s /

(

su poquilloe´ pimienta_y_su pizca e´ sal ////

la flauta que afila el aire // las voces que el aire llena /___

de pandereta´h de cuchufleta /

de nube´h dulce´h de_algodón /

(

d´hambre´ d´entonces / con pan d´hogaza /

manos llagá´s_a_rodilla hincá´ /

fregando suelos pah´la´h´señorah´h con delantah´/

la flauta que afila el aire // al socaire de la´h campana´h /___

como un desaire´h´e malafollá //

resuena a niña´h lustrando alpaca /

a señorita´h en el bastidor /

sillas de anea / cintas de séa /

(

alpargatah de´sparto y tacón e´charol /

(

abriguito de paño que huele a alcanfor /

la flauta que afila el aire entre los balates //

resuena a luto de puebloh´blancoh´ // con hierbabuena /

a camachoh´ dormío´h de luna nueva /

a pape´h de´htraza y a regomelloh´s /

y a un buen pepino pa´pipirrana /

y a una nana e´mucho primor/

(

retahíla de mimoh´ que van en fila

(

y una Mirinda pa la´h zagala´h /

que van mu´ linda´ de comunión //

la flauta que afila el aire / entre las campanas /

/ sabe a buñueloh´ / y a limoná´h

/ cucuruchos de nata / de tós sabores /

/ barquillos de fresas / de tós colores /

(

/ a chacolines / de Bib-Rambla / y a bulanicos /

con su mensaje / por la carrera / para la Vih´n /

melodía sin afilar /

cuchillo sin dientes / voz sin canción //

/ tiririrí de un infeliz / tiririrí de un afilaór //

/ tirititrán de un tirirí / con su triste tiriró //

/ aunque no sea feliz /

(

/ va afilando su pregón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /

/ de Santa Ana hasta San Antón /


Hace un año y dos días: Adriano Celentano y George Benso: ahí es nada

lunes, junio 28, 2010

Desempleo, de Carlos Pardo


Desempleo

Sólo de ti podría enamorarme
porque no has hecho casi nada,
tú que tampoco fuiste monitora
de natación.

Practicas un ahorro estético
que no consume apenas.
Basta el cielo de azulejo,
la flor escuetamente blanca.

El vivir es un lujo para quien
no tiene familia
ni es un trepa.

Un poema es un frankenstein
cosido a una caducidad sublime
y éstos de aquí no somos tú ni yo.
Nosotros no existimos,

pero salimos de un hotel
más felices que nunca: amarilla la rúbrica
del rombo de tu falda, tostadas con tomate,
aceite con hinojo.

Carlos Pardo (Madrid.1975) ya ha aparecido en este artefacto (enlace). El poema Desempleo lo extraigo del último número de Turia.

Hace un año y dos días: Mis cosas, con unas gota de publicidad y un temazo: Telstar, de The Tornados

miércoles, abril 14, 2010

Clases sociales, de Isabel Pérez Montalbán


Clases sociales

Los pobres son príncipes que tienen que reconquistar su reino.
Agustín Díaz-Yanes. Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto.

Compañera, mi amor errático:

Con seis años mi padre trabajaba
de primavera a primavera.
De sol a sol, cuidaba de animales.
El capataz lo ataba de una cuerda
para que no se perdiera en las zanjas,
en las ramas de olivo, en los arroyos,
en la escarcha invernal de los barrancos.
Ya cuando oscurecía, sin esfuerzo,
tiraba de él, lo regresaba
níveo, amoratado, con temblores
y ampollas en las manos,
y alguna enredadera de abandono
en las paredes quebradizas
de sus pulmones rosas
y su pequeño corazón.

En sus últimos años volvía a ser un niño:
se acordaba del frío proletario,
(porque ya era substancia de sus huesos),
del aroma de salvia, del primer cine mudo
y del pan con aceite que le daban al ángelus,
en la hora de las falsas proteínas.

Pero su señorito, que era bueno,
con sus botas de piel y sus guantes de lluvia,
una vez lo llevó, en coche de caballos,
al médico. Le falla la memoria
del viaje: lo sacaron del cortijo sin pulso,
tenía más de cuarenta de fiebre
y había estado a punto de morirse,
con seis años, mi padre, de aquella pulmonía.
Con seis años, mi padre.

Mayo de 1997, mes y año de su muerte.
El día no importa; nadie estudiará esa fecha.


Isabel Pérez Montalbán
(Córdoba. 1964) ha publicado, entre otros, No es precisa la muerte (1991), Puente levadizo (1996), Los muertos nómadas (2001) y Siberia propia (Bartleby.2007) -en el blog de Manuel Vilas pueden leer un poema: enlace. Clases sociales lo extraigo de Poemas de amor de un comunista (1999), un libro que, como dice Víktor Gómez, sorprende por lo vivo que está, por su actualidad, por su fortaleza. A mí me parece un libro sublime, al que suelo volver.

Hace un año y un día: Un poema en prosa de Graciela Baquero

lunes, marzo 01, 2010

Elogio de la embriaguez, de José María Álvarez


Elogio de la embriaguez

Yo no deseo la felicidad. La vida es más noble.
- George Bernard Shaw-

El destino baraja las cartas, pero somos nosotros quienes jugamos
- Arthur Schopenhauer-

Contempla tu rostro en el espejo
- Brias de Priene-

¿Quién soy yo para quejarme de mi suerte?
¿Acaso esta tierra no ha humillado otros sueños
más altos que los míos? ¿Estas arenas
no empaparon lágrimas
de más nobles desterrados?
Y ni sus nombres recordamos.
También nosotros seremos olvidados
y el sentido de nuestros versos
mil veces modificado. Dónde, cuándo
y en qué idioma será por fin reconocido
aquello que dijimos...
Pero ay de aquel cuya palabra
no permanezca clara, a través de los cambios,
aquel cuya vida y cuya obra
no pueda contarse un día
con la frescura de los cuentos
que narran los marinos.
Escribe. Y bebe. Bajo la clara noche,
brinda por las estrellas, bebe
en la memoria nobilísima
de quienes ya, antes que tú, recorrieron
este camino. Brinda por ellos
y por el mundo que de la destrucción salvaron.
Que en el vino contemples la alta hora
en que se funden sueño y desencanto.
Acepta tu destino como el precio
de su palabra. Escribe.


José María Álvarez
(Cartagena.1940) es ya un viejo conocido en este artefacto: (enlace + enlace +enlace). El poema lo extraigo de su monumental Museo de Cera (Murcia.1984), que pueden encontrar, actualizado, en Visor.


Hace un año y dos días: Darren Hayman & The secondary modern: Pram town

viernes, febrero 19, 2010

Un poema de Sonia Fides y una canción de Local natives

Siguiendo el hallazgo de un libro que compraré hoy mismo (si puedo y más abajo descubrirán por qué), me tropiezo con un poema que me arregla la semana y, seguramente, todo el fin de semana. Es de Sonia Fides, artífice de un blog que sigo (con devoción) desde hace tiempo: Mademoiselle Joue avec son revolver. Lo dejo aquí por si alguien se apunta a un fin de semana voraz, sorprendente, muy emocionante, descreído y hermoso, muy hermoso, como lo es este poema, que sigo disfrutando cuando vuelvo a él.

ESOS FUNAMBULISTAS METÁLICOS QUE SON SIEMPRE LOS DESCAPOTABLES

Es verano,
lo dicen los termómetros,
las casas vacías,
los buzones que rozan la obesidad mórbida,
el desierto en que se han convertido
los parking de la ciudad,
la inconsciencia de esos funambulistas metálicos
que son siempre los descapotables.
El mío baja a cien kilómetros por hora
por una carretera que bien podría ser descrita
como el living room de ese lugar en el que,


según la Iglesia,
sus habitantes conviven con un verano

ininterrumpido y extremo.
Mientas conduzco noto que me convierto en un asesina,
y no tiene nada que ver con que los mosquitos
acaben aplastados sobre el parabrisas.
Piso el acelerador
y una música desbanca a los cantante de moda.
Es la señal para fingir,
para soportar con estoicismo el aire en la cara,
para asumir que lo mejor para nuestra decadencia
es que se haga adulta viajando al aire libre.


Y vía Los colores de los pensamientos, de la siempre genial Viola Tricolor encuentro (gracias) un grupo que me ha vuelto loco, Local Natives y que pienso escuchar entero. Les dejo este tema, Sun Hands, repleto de encuentros, idas y venidas y mucha música. Perfecto.



Y qué les puedo contar que ya no sepan. Pero qué tiempo más malo, señor. Me da un poco igual. En unas horas marcho (cuánto se utiliza el verbo marchar en el norte de Espaggna; todavía recuerdo a una señora, en un pueblecito de Cantabria, diciéndole a un perro "marcha, marcha"; me quedé alucinado y pensé en cómo se iba a ir un perro diciéndole marcha. Eso sí, el perro se fue, qué cosas) hacia Valencia. Mi objetivo, muy sencillo: dormir algo más de lo habitual, desayunar como un rey y, claro, disfrutar de mi plato preferido: la paella. Hoy pienso tomar la ortodoxa paella valenciana, y mañana sábado un arroz de marisco o un arroz a banda. También pienso probar (para cenar y dormir bien) algo, un fenómeno ufo de ésos, de lo que he oído hablar y no me termino de creer: un bocadillo blanc i negre, que mezcla longaniza y morcilla con algo de all i oli. Si puedo hacer una foto antes de lanzarme a él, la pondré por aquí (lo prometo). Lo malo es que me conozco y sé que terminaré mandado al diablo la foto cuando vea el bocadillo. Ayyyy. Les agradezco su tiempo y su paciencia. Les mando besos y abrazos y les voy a traer un poco de paella y un poco de bocadillo, ele. Biba el blanc i negre y Biba Valencia.

miércoles, diciembre 09, 2009

Alto jornal, de Claudio Rodríguez


Alto jornal

Dichoso el que un buen día sale humilde
y se va por la calle, como tantos

días más de su vida, y no lo espera

y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto

y ve, pone el oído al mundo y oye,

anda, y siente subirle entre los pasos

el amor de la tierra, y sigue, y abre

su taller verdadero, y en sus manos

brilla limpio su oficio, y nos lo entrega

de corazón porque ama, y va al trabajo

temblando como un niño que comulga
mas sin caber en el pellejo, y cuando
se ha dado cuenta al fin de lo sencillo

que ha sido todo, ya el jornal ganado,

vuelve a su casa alegre y siente que alguien

empuña su aldabón, y no es en vano.



Claudio Rodríguez
(Zamora 1934 - Madrid 1999), publicó Don de la ebriedad (1953), Conjuros (1958), Alianza y condena (1965), El vuelo de la celebración (1976) y Casi una leyenda (1991). El poema Alto jornal pertenece a Conjuros.



Hace un año y cuatro días: Novedades musicales: Klaus & Kinski, Joe Crepúsculo, No and the Maybes y Bon Iver de nuevo

Hace un año: Faulkner a través de Pablo Gallo

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lunes, noviembre 30, 2009

Bollycao boy, de Juan Antonio González Iglesias


Bollycao boy


Del polideportivo a la salida
orgulloso de quince cicatrices
bandolero grumete de pirata
cachorro del amor espiritual
busca entre su desorden la merienda

El caos de tu mochila ¿quién lo nombra?
canicas camisetas cromos cartas
gruesos rotuladores fluorescentes
cordones la revista dos cartuchos
de combativos juegos informáticos
En cuidadoso estuche cual secreto
los preciosos cristales
que cubren tu miopía maravillosa
el slip fabuloso de repuesto
tal vez ya tu primer preservativo
publicitario. Al fin el bollycao
puesto por mamá joven y atractiva
el bonobús las llaves la toalla
el libro de latín de segundo de bup...

Feliz el que te dé clases particulares
y en la brutalidad de tus labios escuche
la frágil hermosura de la rosa rosae


Juan Antonio González Iglesias
(Salamanca.1964) Ha aparecido ya en tres ocasiones en este blog (enlace + enlace + enlace). Aunque no hace falta, el poema parecerá más claro si se anota la condición homosexual y de profesor de latín (ambas muy patentes en muchos de sus poemas) de González Iglesias, uno de los poetas, entre los que rondan mi edad, que prefiero


Hace un año y dos días: Buenas noticias: Juan Marsé gana el Premio Cervantes y Heidi Klum toca la guitarra en braguitas

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miércoles, septiembre 30, 2009

Sangre joven, de Carlos Marzal


Sangre joven

Quiero tu sangre joven, que es querer
todo lo que la vida aún no ha podido hacerte.
De lo que me alimento
es de esa inútil sangre esperanzada,
de cuanto sé que ignoras hasta hoy,
y que más nos valdría que no supieses nunca.
De esa manera, por obra de tu sangre,
creo en lo que no creo, y olvido lo que sé
que te ha de suceder. Quiero esa risa
que aún no ha tenido tiempo de hacerse prudente,
de pensarse dos veces si reír
es celebrar el mundo o lamentar su estado.
Envidio el que no hayas vendido
ninguna alma al diablo, y que bailes con él
a la luz de la luna, a veces, sin conciencia.
Juego contigo, porque no sabes las reglas,
ni siquiera las de tu propio juego,
y mientras las aprendes
soy el que ya no soy desde ya no sé cuándo.
Quiero la impunidad con que te entregas
a la tarea de vivir la vida,
sin paz, sin horizonte, sin infierno,
que son el argumento de las vidas ajenas.
Viéndote hacerlo, se diría
que desconozco todo lo que conozco.

Así es tu sangre.
Ya sabes lo que busco.
Qué tristeza que el tiempo, o yo, o tú misma
tengamos que matar, en ti, toda tu sangre.



Carlos Marzal
(Valencia. 1961) ha publicado El último de la fiesta (1987), La vida de frontera (1991), Los países nocturnos (al que pertenece este poema, de 1996), Metales pesados (2001), Fuera de mí (2004) y Ánima mía (2009) Otro poema suyo ya ha aparecido en este artefacto (enlace)

Hace un año y un día: Casa de citas: Quentin Tarantino

Hace un año: A short love story, de Carlos Lascano

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lunes, septiembre 07, 2009

Fábula del tiempo, un poema de Luis Muñoz



Fábula del tiempo


Seguramente, si lo piensas,
estos años no van a repetirse.

Vivirás su carencia irremediable,

se llenará de sombras tu mirada,

te habitará el vacío y, con el tiempo,

se destruirá tu imagen en el espejo.


Y esperarás cansado, te aseguran,
muchas tardes morir en tu ventana,

buscando en la memoria

ese tiempo feliz, siempre perdido,
esa estación dorada que tuviste

y que debe ser ésta, más o menos.



De su libro Septiembre, de 1991, Fábula del tiempo, de Luis Muñoz (Granada.1966) puede buscarse ahora en Limpiar pescado. Poesía reunida (1991-2005), editado por Visor en 2005.


Hace un año y dos días: Un pintor: Pablo Gallo

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lunes, julio 13, 2009

Ícaro, un poema de Álvaro García

Ícaro

La meta es como un túnel, se nutre de tiniebla.

Lo propio de las alas es quemarse
cinco minutos antes de llegar hasta el sol.

Toda meta es un túnel que te absorbe,
es una oscuridada que se alimenta
de tu propia sustancia y de tu olvido
y ese modo de muerte que es el conseguir.

Cuando uno logra un fin se queda triste.
La meta se lo traga.

Mejor ser el mejor sin beso de champán, sin aureola.
Y el sueño se ha quemado en su inminencia,
como sabiendo que vencer es chusco.

Tus sueños se han quemado de pura lucidez.


Álvaro García
(Málaga, 1965) es uno de los poetas que leo con más gusto. El poema pertenece a su soberbio libro Para lo que no existe (Pre-textos 1999). Ya lo traje por aquí (enlace).


Hace un año y dos días: En cualquier fiesta, de La Mode

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lunes, junio 29, 2009

Escena de amor, un poema de Joan Margarit


Escena de amor

Lenta, la multitud los va arrastrando.
Ella es gordita, los cabellos grasos,
viste con el mal gusto que impone la pobreza.
Él lleva una chaqueta vieja, arrugada y sucia.
Va sentado delante, y le coge la mano
para poder besársela.
Pensativa y cansada, la muchacha,
mientras mira a lo lejos por encima del hombre,
va empujando la silla de ruedas con su cuerpo.
Hay dolores que cambian con crueldad la vida,
y dolores que son la propia vida.
De estos no hables con nadie,
porque quien no los sufre
vive en el otro lado de algún foso invisible
y no comprenderá tus alegrías.


El poema de Joan Margarit (1938, Sanaüga, Segarra, Lleida), uno de los poetas preferidos en esta casa, lo extraigo de Aguafuertes (Renacimiento 1998). Margarit es ya un viejo conocido en este artefacto (enlace + enlace)

Hace un año y dos días: Michael Winterbottom y Michael Nyman: Wonderland


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lunes, abril 20, 2009

Tecnología, un poema de Kirmen Uribe


Tecnología

Mi abuelo no sabía leer, tampoco
sabía escribir. Sin embargo, era conocido

por las historias que contaba. Él encendía,
rodeado de críos, las fogatas de San Juan.

La caligrafía de mi padre era inclinada, elegante.
Tejía el papel con precisión,

como si esculpiera sobre la pizarra.
Todavía tengo la postal que envió desde la mili:

"Yo bien, tú bien,
mándame cien".

Nosotros mandamos
mensajes electrónicos.

Es cierto: en tres generaciones hemos recorrido
un largo trecho en la historia de la escritura.

De todas formas, las preocupaciones, los miedos
son los mismos de siempre, y lo seguirán siendo:

"Yo bien, tú bien..."

Kirmen Uribe (Ondarroa, Vizcaya. 1970) ha publicado numerosos libros en vasco, de poesía, literatura juvenil e infantil y narrativa. En castellano, Mientras tanto dame la mano (Visor. 2004), de donde extraigo el poema.


Hace un año y dos días: Mis canciones: Reflections, de Kreidler + Spiritualized

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lunes, abril 13, 2009

Un poema en prosa de Graciela Baquero

Solitude, de Daniel Masclet


La negra habla con África desde la cabina telefónica de la calle Cabestreros. Lleva a su espalda un niño atado en la cintura y están envueltos ambos en telas de colores vivos.

Mientras la mujer conversa desde tan lejos con su gente, mece a la criatura con el rítmico vaivén de sus caderas. Su balanceo sagrado y distraído hipnotiza a todos los que por allí pasamos y al propio niños que ahora se nos duerme.
Movimiento de mareas en el que dejarse estar bajo la luz morena de la tarde. Mujer niño negro planeta: estatura real de la belleza.


De Crónicas de Olvido (Pamiela. 1997). El poema lo extraigo de Campo Abierto. Antología del poema en prosa en España (1990-2005). Dvd 2005

En el Blog de Estrella (enlace) pueden encontrar más poemas de Graciela Baquero.


Hace un año y nueve días: Is your love in vain?, de Bob Dylan

Hace un año y seis días: Páginas Amarillas (XI): Resucitado, Soliloquiador y Toxicómano

Hace un año y cinco días: Novela: Y punto., de Mercedes Castro

Hace un año y cuatro días: Aparte, de Antonio Moreno

Hace un año y tres días: Mis canciones: Another rolling stone, de Kevin Ayers

Hace un año y dos días: Suma de variada intencion y Franz Schubert, Trío Opus 100


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lunes, marzo 16, 2009

Memoria, un poema de Josep Maria Nogueras

Memoria

La memoria es un perro ladrando a medianoche,
un faro entre la bruma frente al mar,
un grifo que gotea sobre los platos sucios.

Circula el tiempo bajo nuestra piel;
en nuestra piel dibujan los años su tatuaje,
su rosa de nostalgia.

La memoria nos salva, y a la vez nos condena,
cuando el pasado vuelve y brillan los recuerdos
en el presente oscuro.

Contra el olvido habla la voz de la memoria,
rescata lo perdido del corazón del hombre.

Y el hombre ríe y llora junto al fuego,
mientras la nieve cae.

Somos trenes cargados de memoria
viajando hacia el futuro.


Josep Maria Nogueras
(Algaire, Lleida, 1969). Ha publicado Labor de noche, Ida y vuelta (Pre-textos 1997) y El tiempo de los árboles (Pre-textos, 2003), de donde extraigo este poema.


Hace un año y dos días: A propósito de las vacaciones, un tema de The Do: On my shoulders

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lunes, febrero 23, 2009

Los poemas que me hicieron ( I ): un poema de José María Parreño

Con esta serie pretendo traer aquí unos cuantos poemas que me formaron, que arrojaron algo de luz sobre lo que para mí es la poesía o, al menos, los poemas que prefiero.

José María Parreño (Madrid. 1956) es un poeta que ya he traído por aquí en muchas ocasiones (enlace + enlace )

El poema pertenece a su libro Las reglas del fuego, que se publicó en 1987 y que yo tengo en una edición de 1990, que se llama Fe de erratas, de la editorial Puerta del mar, de Málaga, incluyendo sus dos primeros libros: Instrucciones para blindar un corazón y Libro de las sombras.

Este poema es prodigioso, consigue arrastrarte, casi sin aliento, por un trozo de biografía del poeta: lo que fueron sus años jóvenes, que se cuentan con una transparencia casi atroz, con la distancia debida, con un ligero toque de humor y sarcasmo, y mucho de realidad y, además, empalman, en ese fluir contínuo, de forma mágica, con el presente desde el que se escribe.

A mí me gusta la construcción, ese torrente que parece no tener fin y la forma en la que el poema va avanzando y enlaza sucesos, el sitio donde se coloca el poeta para contar -en un lugar indeterminado- y muchas formas de decir absolutamente coloquiales, que dan al poema un brillo muy especial. Aquí lo dejo.

íbamos pink floyd ciento cuarenta
camino del verano,

dentro del cuerpo todo

lo que uno piensa,
si es que sigue pensando,

que puede resistir

sin que estalle la nuca

y pierda el mundo

su escasa consistencia.

personalmente iba también ciento y bastantes
latidos por minuto,

cada vez más lejos del edén,
en digna caída libre
hacia mi queli,

como nos dijo él

y hacia el futuro,
lugar que a estas alturas

uno conoce más o menos por postales

y más valdría quedarnos donde estamos.
tenía los labios
secos de fumar

y en la cabeza como la explosión
de los archivos de una filmoteca,

es decir, nada de ver la calle arturo soria,

sino viejas
ciudades de europa en parterres
de hierro, automóviles
de motor venenoso, chóferes giacometti.

y en una de esas supe que después
de todo
y de tanto,
y de pasar muchas noches en vela
buscando una palabra,
y de padecer de arritmia, de almorranas y de psicoanalista,

y de haber visto la muerte, tronco,
como a ti, paseando por un bosque
en el verano del setenta y seis,
y después de la cábala, el zen y stanislavski
y de haber gritado

con todos en las plazas,

y de haber sentido cómo te sube,
cómo te enciende,

cómo te aprieta,
cómo te asombra, cómo te arquea

y cómo te borra
todo eso que uno toma,

o mejor, que se mete,
y después de haber hecho el amor
sobre tres continentes, dos islas y una estatua,
en fin, no ha habido cuelgue
éxtasis o amor que ablandara ese largo
hueso transparente
y raro de roer

que es esta vida.
es decir,
he dado muchas vueltas
y las cosas siguen como estaban.

y lo de ahora mismo, por ejemplo,

no es siquiera
que haya conseguido que la tristeza se haga el harakiri:

es un dolor de vientre más personal
a la altura o abismo de las circunstancias.
así que,
entre tú y yo,
tengo que decirte
que a veces me asusta este camino
cada semana menos transitado
y transitable
de buscarlo todo en todas las direcciones

para encontrarme a mí.

y me asusta
todavía más pensar que a lo mejor
ni siquiera es camino,

sino una vida entera

de martillarse el dedo
en vez del clavo,
con la cabeza alta y el gesto
del que sabe.
pero si resultara

que este siroco lleva a alguna parte

créeme que las dudas
y lo arriba descrito puntualmente

y la felicidad sin padre conocido que a veces me protege
no son más que el principio.


Hace un año y dos días: Una canción: Envejece, de Refree

Hace un año y un día: Un anuncio, un tema y un discazo: Greenpeace, Kanye West & Daft Punk, The felice brothers


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viernes, febrero 20, 2009

Un poco de publicidad estática + Todas las cosas, de Elle Belga

Raquel (mil gracias) me manda un montón de anuncios estáticos, geniales. A estas alturas, sé, desgraciadamente, que aunque viviera doscientos mil millones de años jamás sería capaz de alumbrar obras como éstas: inteligentes, divertidas, mirando de lado, como a mí me gusta. Pasen y vean.




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Como no podía ser de otra forma, a través de Jesús Llorente descubro a Elle Belga y su tema Todas las cosas. En marzo verá la luz 1971, en Acuarela, su primer disco (no, no son primerizos: detrás hay grupos, imprescindibles, como Manta Ray y Viva las vegas).

El tema es un lujazo: mezcla -genial- de vintage y absolutamente moderno (como quería Rimbaud), tiene una forma de llegar espléndida: suave, meciéndote, llevándote de la mano a un lugar extraño -ayyy, esa trompeta-.

Precisamente, la alegría de la semana me la ha dado el mismo Llorente: ha abierto un nuevo blog, Ensayando una mueca, donde va a ir subiendo los inéditos de su nuevo libro de poemas, con ese título: Ensayando una mueca. Ya está Autorretrato, que comienza así: Es el miedo hacia ti mismo lo que te empuja hacia otros cuerpos. Pasen y lean. Por mi parte, lo traeré por aquí.

Y a todo esto, aquí está la canción: Todas las cosas



Y no mucho más, queridos niños y niñas. He tenido una semana de esas, sí, de las que terminan moliéndote a palos, de las que llegas al viernes con los huesos molidos y la cabeza como un charco de ranas. Pero, bueno, todo termina. El finde seguirá con un tiempo genial. Por mi parte, en un rato, me voy aquí, a dar un paseo, dormir, buscar un bar donde pongan un buen bocadillo de chorizo, comprar el periódico y a terminar el soberbio libro de Eloy Fernández Porta: Homo sampler, que me tiene con la boca abierta desde hace un par de semanas (y ya es hora de cerrarla). Así que un millón de gracias por su tiempo y su generosidad. Abrazos y besos o besos y abrazos, que, si uno lo piensa, no es lo mismo; es diferente cadencia :)


Hace un año y un día: Fotografía: parejas

Hace un año: Luis García Montero vía Mara Torres

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