lunes, diciembre 29, 2008

2008


Mus, en un ejercicio acelerado, sigue con su ciclo vital; en plena madurez a sus 7 años, adora el juego, valora cada vez más las caricias, se asusta más de los petardos y es capaz de seguirte en un día completo de descanso, a tu lado, imperturbable.

He estado unos días en Ibiza y he descubierto Francia.

Sé que terminaré en Ibiza, tal vez en Bali.

No he terminado el libro de poemas en el que llevo desde hace nueve años y, tal vez, nunca lo terminaré.

He descubierto a Bon Iver, he leído a Vila-Matas y termino el año leyendo una novela que me está gustando: Un día perfecto, de Melania Mazzucco, y un disco que me tiene absolutamente emocionado: el debut de Glasvegas (rabia, épica y murallas de sonido a lo Phil Spector, con The Clash al fondo)

Me ha apasionado un plato: penne a la putanesca, que he repetido muchas veces, y vuelvo al huevo frito con patatas siempre que puedo. He vuelto a descubrir el café.

He anotado cuatro o cinco cosas que terminaré olvidando. He huido del gimnasio y tengo que retomarlo. He trabajado a disgusto y, muchas veces, a gusto.

He buscado sin cesar la música perfecta, he escrito correos electrónicos a gente que no olvidaré nunca, y he recibido mensajes generosos de personas que no conozco.

He pasado frío, algo más de costumbre, y me he resfriado dos veces. No he intentado dejar de fumar. Me he emborrachado una vez: el 19 de diciembre.

He visto a Andrés, un nuevo sobrino. Y he hablado con Miguelillo, que ha sido padre. Y me he escrito con Miriam, que ha sido madre. El mundo se renueva, mágica y luminosamente.

Soler me ha mandado un disco, como en los viejos tiempos.

No sé si mis días se parecen o no a lo que había soñado para ellos; un año más, estreno almanaque con esa sensación de no haber aprovechado el tiempo y, sin embargo, cada vuelta al calendario sé que no importa demasiado.

He pasado un par de días maravillosos con Ana y Nicolás. He hablado con Martínez, espléndido, generoso, genial. He leído todos los correos de Gun y he querido, muchas veces, poder transportarme a Granada, y dar un paseo con él. Lo adoro.

Me gusta el rumbo de mis hermanas, la fe y la fortaleza de mi madre, el recuerdo constante, dulce, de mi padre.

No me gusta el ejercicio acelerado del tiempo, sus ráfagas vertiginosas, sus años cada vez más cortos, cómo van cayendo las cifras de una goleada, que ya no sé si es a favor o en contra, si soy el equipo de casa o el visitante.

He tenido el sol, aquí mismo, dando luz, en el salón de mi casa, todos los días del año.


Hace un año y dos días: Una historia verdadera

Hace un año y un día: Feliz año (Hyms to the silence)

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9 comentarios:

Anónimo dijo...

Conozco muy bién esa foto de Musito dormido en el sofá. Buena recopilación del año, pero se te olvida decir que en el próximo, si Dios quiere prometo ir mas por Granada. En cuanto a mi fe, pase pero no a mi fortaleza. Un beso. Mam

Enrique Ortiz dijo...

Pero.... si estaba hablando en pasado, cómo voy a prometer nada. Ayyyy. Un beso, anda... :))

Anónimo dijo...

Se termina un año, empieza otro, para mi estrenando otro cero, pero cargado de ilusión, viendo crecer a mis niños y a mi sobrino, hablando de vez en cuando con mi hermano y María que me aporta la tranquilidad que en mi casa desde hace trece años se perdió, compartiendo con mi madre nuestros ratos, escuchándola y pidiéndole consejos, una madre es una madre, haciendo alguna escapada que otra con Paco, algo que necesito mucho, y acordándome todos los días de mi padre, al que le pido que el año que entra siga como este, besos a los tres Ros.

Marsu dijo...

Has tenido un buen año, parece, y además lo cuentas muy bonito. Espero que el próximo sea mejor, o si no, al menos igual de bueno.

drzito dijo...

Amen.

Anónimo dijo...

Y yo de nuevo con las lágrimas en los ojos, no puedo remediarlo cada vez que leo algo de padre o de Andrés, son dos llantos muy diferentes, pero en el fondo llegan a lo mismo.
Un resumen espléndido, espero que haya muchos más, aunque los años vuelen. En el mío creo que, por fin, he aprendido a saborear el presente y eso os incluye y os influye a todos.

Preciosa foto, se respira la calma que quiere Ros.Un beso. Cuti

José Montalvá dijo...

me gusta especialmente este parrafo; te lo robo pa mis corrientes, con tu permiso:
"No me gusta el ejercicio acelerado del tiempo, sus ráfagas vertiginosas, sus años cada vez más cortos, cómo van cayendo las cifras de una goleada, que ya no sé si es a favor o en contra, si soy el equipo de casa o el visitante."

Miguel Ángel Muñoz dijo...

No es mal recuento, sin duda, con sus melancolías y alegres nacimientos. Por tanto, ¡que muera y viva el 2008 y que viva y viva el 2009!
Un fuerte abrazo, Enrique.

Enrique Ortiz dijo...

Me gusta, Ros, la pizarra en la que escribes. Las casillas de estos comentarios sirven para eso. Besos :))

Mil gracias, Marsu; no ha sido malo, no; espero cosas mejores del siguiente, también te lo deseo a ti, que ya leí que empiezas de mudanzas. Un beso :))

Y tiene usted razón, Doctor. Leído de nuevo queda como muy solemne y ese amén me ha hecho darme cuenta. En fin, espero que se me disculpe. A usted le mando un abrazo, sí señor.

Gracias, Cuti; el presente lo es todo, o casi. A ver cómo lo presentamos. Muchos muchos besos, enana.

José, mil gracias. No hay permisos que valgan; toma lo que quieras. Un abrazo muy muy fuerte :))

Gracias, Miguel Angel. Tu grito me ha recordado Amarcord, esa fuerza de despedida y bienvenida. Te mando mil abrazos, Miguel Angel :)))

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